Transporte público debe ser un derecho social, no un negocio: anuncian el 17° Congreso Internacional de Transporte en el IPN

En ese sentido, Rosales Pallares señaló que el 17CIT reunirá a especialistas nacionales e internacionales capaces de vislumbrar un futuro distinto para el transporte público, ante los desafíos económicos, ambientales y sociales que enfrentan las ciudades. Detalló que es necesario redefinir el transporte público como un derecho social, con servicios accesibles, seguros y de calidad, …

Transporte público debe ser un derecho social, no un negocio: anuncian el 17° Congreso Internacional de Transporte en el IPN

En ese sentido, Rosales Pallares señaló que el 17CIT reunirá a especialistas nacionales e internacionales capaces de vislumbrar un futuro distinto para el transporte público, ante los desafíos económicos, ambientales y sociales que enfrentan las ciudades.
Detalló que es necesario redefinir el transporte público como un derecho social, con servicios accesibles, seguros y de calidad, adaptados a las necesidades de género, cuidado y discapacidad. Añadió que, a escala global, se observa una transición hacia tecnologías limpias, como la electromovilidad y el aprovechamiento de nuevas fuentes de energía.
El congreso abordará tres ejes estratégicos: el humano, que coloca al usuario en el centro del diseño de rutas y frecuencias; el tecnológico, enfocado en infraestructura de carga, eficiencia energética y redes inteligentes; y el ambiental-financiero, que propone equilibrar la llamada “triple cuenta de resultados”: cero emisiones, equidad social y viabilidad económica.
Al respecto, el presidente honorario de la AMTM, Jesús Padilla Zenteno, señaló que la congestión vial frena el crecimiento económico y encarece la logística empresarial, por lo que invertir en transporte público genera beneficios que trascienden la movilidad, ya que cada peso invertido se multiplica en desarrollo económico, empleo y competitividad urbana.
Precisó que la modernización de la flota y la adopción de tecnologías limpias contribuyen a la reducción de emisiones contaminantes y a la mejora de la salud pública, además de alinear al país con sus compromisos climáticos.
El transporte público puede y debe ser el eje de ciudades más equitativas, productivas y sostenibles; para lograrlo, se requiere voluntad política, planeación técnica, inversión sostenida y confianza mutua entre todos los actores, pues la movilidad no sólo define cómo nos movemos, sino también cómo vivimos, trabajamos y construimos futuro, lo que confirma la urgencia de acelerar el cambio estructural que propone el 17CIT.