Tragedia en San Antonio Abad: entregan cuerpo de víctima tras derrumbe mortal

El único fallecido hasta ahora en el colapso del edificio en la colonia Doctores es Marcelino Moreno, un trabajador cuyo cuerpo fue rescatado de entre los escombros el pasado lunes. Tras ser recuperado, sus restos fueron trasladados al Instituto de Ciencias Forenses (Incifo) para los trámites correspondientes. Una carroza funeraria llegó hasta la zona del …

Tragedia en San Antonio Abad: entregan cuerpo de víctima tras derrumbe mortal

El único fallecido hasta ahora en el colapso del edificio en la colonia Doctores es Marcelino Moreno, un trabajador cuyo cuerpo fue rescatado de entre los escombros el pasado lunes. Tras ser recuperado, sus restos fueron trasladados al Instituto de Ciencias Forenses (Incifo) para los trámites correspondientes. Una carroza funeraria llegó hasta la zona del siniestro para recoger el cuerpo, que, según información recabada en el lugar, sería llevado a Michoacán, su estado natal, donde recibiría sepultura.

El drama humano detrás de esta tragedia no termina con Moreno. Ángel Miranda, otro de los trabajadores atrapados en el derrumbe, sigue luchando por su vida en el Hospital Rubén Leñero. Su hermano Daniel, quien ha permanecido al pendiente de su estado, reveló que las lesiones en la cabeza que sufrió Ángel lo mantienen en una condición delicada. “Aún no sabemos con exactitud la gravedad de sus heridas”, comentó Daniel, quien agregó que están a la espera de los resultados de las tomografías realizadas para evaluar el daño cerebral.

Mientras la familia de Miranda enfrenta la incertidumbre, las autoridades ya han puesto en marcha las investigaciones para determinar las responsabilidades del caso. Una de las líneas que se analizan es si la empresa propietaria del inmueble contaba con un seguro que cubriera este tipo de contingencias, lo que podría aliviar, al menos en parte, las consecuencias económicas para las víctimas y sus familias.

El colapso del edificio, ocurrido en una zona densamente poblada de la Ciudad de México, ha dejado no solo pérdidas humanas, sino también un profundo impacto en la comunidad. Vecinos y trabajadores de la zona han expresado su preocupación por la seguridad de las construcciones aledañas, muchas de las cuales presentan grietas y daños estructurales visibles. Aunque las autoridades han asegurado que se realizarán revisiones exhaustivas, el temor persiste entre quienes transitan o laboran en el área.

Hasta el momento, las labores de rescate han concluido, pero el dolor y las preguntas siguen vigentes. ¿Qué falló en la estructura del edificio? ¿Hubo negligencia en su mantenimiento? ¿Por qué no se actuó a tiempo para evitar esta tragedia? Son interrogantes que las familias de las víctimas exigen responder, mientras la Fiscalía capitalina avanza en sus pesquisas para esclarecer los hechos y, en su caso, fincar responsabilidades.

Mientras tanto, la solidaridad no se ha hecho esperar. Brigadas de voluntarios y organizaciones civiles han acudido al lugar para ofrecer apoyo a los afectados, desde ayuda psicológica hasta donaciones de alimentos y medicinas. Sin embargo, el camino hacia la justicia y la reparación del daño aún parece largo, especialmente para quienes perdieron a un ser querido o enfrentan secuelas físicas y emocionales irreversibles.